Métodos y perspectivas “viejas” y “nuevas” del republicanismo español.

Métodos y perspectivas “viejas” y “nuevas” del republicanismo español.

Este 14 de abril, Día de la República Española, se va a ver empañado por la crisis general que estamos viviendo debido a la pandemia del coronavirus. Desgraciadamente, las movilizaciones que se hacen cada año deberán postergarse, o eso es lo que haría cualquier persona u organización racional.

El país se encuentra sumido en una crisis terrible, es deber de todo republicano español priorizar el apoyo al pueblo trabajador que sufre más que nadie con esta crisis. Ya tendremos ocasión, más allá de manifiestos, de realizar actos centralizados y trabajo continuo y de base para acabar con esta monarquía corrupta y mafiosa al servicio de las oligarquías.

Ahora es el momento de aguardar el fin del confinamiento, ser solidarios con aquellos más afectados, y prepararnos para combatir lo que viene y a los causantes de que esta crisis nos haya golpeado de la forma que lo ha hecho. Como siempre las crisis las pagamos los trabajadores.

Como decía Antonio Machado:

En España lo mejor es el pueblo. Siempre ha sido lo mismo. En los trances duros, los señoritos invocan la patria y la venden; el pueblo no la nombra siquiera, pero la compra con su sangre y la salva”.

Debemos concentrar las fuerzas en concienciar, prepararnos para lo que viene y saber afrontarlo. Una vez finalice la cuarentena, debemos intensificar nuestros esfuerzos para la agudización de la lucha de clases que se va a producir. Debemos hacer que el movimiento republicano español, de nuevo, vuelva a vertebrar la ilusión y los deseos de lucha de los trabajadores españoles; haciendo de este un movimiento vivo y no algo memoralista, decadente y condenado a desaparecer.

Esta forma de actuar corresponde a la combatividad “de antes” del movimiento republicano; a recuperar la esencia de vincular el republicanismo con los intereses de los trabajadores, haciendo de este una herramienta para la transformación y el progreso de nuestra sociedad. Nosotros no queremos una república como la francesa al servicio de las oligarquías capitalistas, queremos una República Popular y Federal que dé respuesta a los problemas reales y actuales de nuestro país, y que esté encaminada a transformar nuestra sociedad.

Cuán grande fue mi sorpresa al enterarme de cuál era la propuesta de todos los partidos de la izquierda posmoderna y acomplejada y de la Coordinadora Republicana: sumarse a las “movilizaciones” de balcón a buscar su minutito de gloria, fomentar los memes republicanos y moverse bajo lemas como “Ni corona ni virus”. Todo ello acompañado del lloriqueo habitual, esta vez debido al virus.

Cualquier persona normal que vea estos métodos o perspectivas “nuevas” pensará que son idiotas y que el movimiento republicano está muerto y no va a recuperarse jamás. Estoy acostumbrado a ver como sus patochadas año tras año debilitan cada vez más cualquier tipo de movilización republicana; como prefieren juntarse una vez al año en una sopa de siglas que cada vez atrae a menos gente. Además, realizar trabajo de base y continuado es algo que ni se les ocurre como algo factible, es mejor dejar que el republicanismo se convierta en algo memorialístico muerto en vida.

Estos son los “nuevos” métodos que, en realidad, representan la decadencia y degradación actual de la antigua izquierda española, que ha renegado absolutamente de todo, convirtiéndose en un apéndice inofensivo para el sistema que dice combatir. No representan nada nuevo, son los métodos de la socialdemocracia domesticada. A mí desde luego me dan vergüenza ajena.

Es necesario aplazar los actos del 14 de abril y realizar un trabajo previo, de base y continuado para llevar a cabo de forma exitosa dicho aplazamiento. Es necesario vincular el republicanismo con el movimiento obrero y las necesidades del país. Yo prefiero estos métodos “viejos” que representan el futuro y el progreso del país. Unos métodos que no tienen en realidad nada de viejos, que se adaptan a nuestras circunstancias actuales y que buscan, desde la combatividad, lo mejor para nuestra patria y nuestra clase.

Tener un pensamiento y una práctica revolucionaria no te hace viejo, al contrario, pasas a formar parte del torrente de juventud que llevará a nuestro país al punto más elevado de su historia.

¡Viva España con Honra!

¡Viva la República!

¡Viva la lucha de la clase obrera!