Hace unos días me pasó algo curioso con un sujeto infecto del universo Llados, una de esas personas, por llamarles algo, que se dedican a fomentar y expandir el negocio piramidal de un estafador profesional que, a su vez, es la copia barata de Wes Watson, que parece un villano sacado de una película de Leslie Nielsen, pero sin gracia.

Al irme bien con Vaquero Podcast, son muchas las personas que me escriben para venir, hasta ahí todo normal, incluso me han escrito varios de estos sujetos que solo saben decir “bro”, “masivo”, “ganando” y expresiones ridículas varias. La persona que me lleva el correo y las redes siempre da largas a este tipo de sujetos a la espera de preguntarme si interesa que vengan o no, la respuesta siempre es la nada o no directamente. 

Pero he aquí un sujeto, un expolicía con problemas de autoestima, que se tomó bastante mal que no quisiéramos que viniera, hasta el punto de decirnos que perdíamos más nosotros, entre otras muchas cuestiones. Educadamente le dije que no, que no pensábamos igual. Entonces comenzó una verborrea rabiosa y zafia en un reel argumentando de fondo que no le queríamos traer porque no queremos que se sepa “la verdad”, cuando lo que no queremos es traer a gente que consideramos que es idiota y que no tiene interés alguno. Sin acritud, pero es lo que me parece la gente que participa de estafas piramidales y quiere venderlo como algo “revolucionario”. 

Son gente que distorsiona la realidad y cree que son algo que ni en sus sueños van a alcanzar a ser. Desde aquí les recomiendo que trabajen, que lean, que se formen y que no sigan a gurús que son pura fachada y no tienen cultura ni pretensión de alcanzarla. Su negocio es digital, venden lo que no son y les arruinan la vida a personas con problemas que envidian lo que no tienen, pero que, en realidad, tampoco disponen los gurús de turno. Mentiras de la era posmoderna, aprovechamiento del débil; no hay nada más que un timo, un espejismo que solo busca lucrarse a costa de las miserias de los demás.

Dios me libre de dar espacio a alguien así. A veces nos ha hablado gente de este tipo que aparentemente no lo parecen, pero en cuanto lo descubro, la respuesta es no, nunca daré espacio a alguien que considero que es como una garrapata de nuestra sociedad. No son más que un subproducto de la sociedad capitalista enferma en la que vivimos. El día de mañana, cuando se recupere la soberanía de nuestro país y volvamos a levantar las banderas de la dignidad nacional y popular, este tipo de estafadores serán perseguidos, y si hay justicia en este país, encarcelados. Quien vive del sufrimiento ajeno no debe ser tolerado, debe ser perseguido.

A mi pódcast solo viene gente que me resulta interesante, no acepto a individuos a los que yo jamás escucharía en otro pódcast. Pueden enfadarse lo que quieran, pero en mi hambre mando yo.

Lástima de país, que permitimos que este tipo de sujetos medren, y me refiero a su jefe, no a los pringados que solo le imitan, mientras solo se enriquece él y cuatro privilegiados más. Pero ya le daremos la vuelta a la tortilla, y entonces se tendrán que quedar a vivir en Miami, porque España no la pisarán si no es en Soto del Real.

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