En defensa de Enver Hoxha y del PTA frente a los ataques vertidos sobre su figura en los últimos tiempos

En defensa de Enver Hoxha y del PTA frente a los ataques vertidos sobre su figura en los últimos tiempos
marzo 2, 2021 By Roberto Vaquero Marxismo

¿Por qué escribir ahora una defensa de Enver Hoxha?

Desde hace un par de años he podido observar a varios grupos y personas individuales que están realizando una auténtica campaña de difamación y criminalización de la figura del líder comunista albanés, Enver Hoxha, del Partido del Trabajo de Albania, PTA, y de la propia experiencia socialista albanesa.

Estos ataques van desde supuestos marxistas leninistas “antidogmáticos”, maoístas de todo tipo y gente que defiende la experiencia china actual como si hubiera socialismo. Desde hace un tiempo el corpus principal de la crítica se ha centrado en una supuesta manipulación de extractos de textos de Mao por parte de Hoxha en sus escritos contra el maoísmo, a partir de ahí montan todo un constructo, al más puro estilo burgués, para criminalizar el comunismo de todo lo que suene a albanés.

He dejado pasar algunas de estas críticas por la mediocridad, o más bien bajeza intelectual, de elaboración teórica y organizativa y, además, porque no representaban nada nuevo de lo que no hubiéramos hablado antes ya. Nosotros somos de contestar a todo el mundo, nuestras revistas De Acero[1] están ahí para demostrarlo, siempre que tengan un mínimo de calidad, expresen ideas nuevas con las que se debe confrontar o sean gente que tiene relevancia.

A finales de diciembre del año pasado me encontré con un artículo de La Razón Comunista[2], en el cual Héctor B. M. realizó una exposición sobre varias cuestiones que sí que están circulando por redes sociales, centrándose en el tema de las fuentes que antes he referido. Pensé en realizar el artículo simplemente contestando a las cuestiones que plantea, pero, aunque mi interés en escribir este artículo es bastante más amplio que solo responderle a él, por honestidad intelectual he decidido tratar su artículo en sí añadiendo otras cuestiones que me parecen interesantes para echar un poco de luz sobre todo este asunto. Su artículo está estructurado, habla claro sobre lo que piensa y además creo que no tiene mala intención, pero la labor que hace con él tiene una esencia reaccionaria, espero que no se lo tome mal, pero espero y deseo que este artículo sirva, aunque sea, para que le entren dudas y por sí mismo llegue algún día a ver errores que está cometiendo y comprenda lo que fue realmente la experiencia albanesa y los grandes aportes que nos dejó a los marxistas leninistas de todo el mundo.

Su artículo, no sé si lo sabe o no, ha pasado por todos los grupos de defensores de Hoxha de medio mundo, puede que no seamos muchos, pero que a un escritor le lean de forma amplia es, cuanto menos, un honor y un orgullo. Lo que me llevó a dar el paso para escribir sobre esto fue la inactividad total que pude observar al respecto, mucha crítica de cuchicheo, pero poco querer hacer algo por defender este legado revolucionario. Varias personas me dijeron que iban a escribir algo al respecto, pasaron los meses y nada llegó, así que decidí dar yo el paso.

Tanto mi partido, el PML(RC), como yo, siempre hemos sido defensores de Enver Hoxha, Albania y su legado, siempre he visto como partidos y organizaciones que se reivindican de esa “tradición histórica”, para hacerlo entendible a todos, no hacen nunca nada con estas cuestiones. De hecho, la mayoría de ellos han caído en el revisionismo más putrefacto, como me dijo un camarada hispanoamericano hablando de esto, “están más preocupados en aliarse con el progresismo y la socialdemocracia que de hacer lucha ideológica” o llevar a la práctica las enseñanzas revolucionarias de quien se supone dicen defender.

Ante esta situación decidí dar el paso de hacerlo, pero con la intención de dar un toque de atención y poner una cuestión sobre la mesa: La necesidad de renegar de aquellos partidos que fueron revolucionarios pero que han degenerado y abrazado el revisionismo y el inmovilismo en la práctica y unirnos los que seguimos defendiendo los mismos principios ideológicos que en Albania se llevaron a la práctica. Además, no debemos dejarlo en la teoría, debemos llevarlo a la práctica.

Por esto con este pequeño texto quiero hacer un llamamiento para volver a reagruparnos, saltándonos rigideces de coordinadoras existentes y comenzar a construir las condiciones materiales que lleven a la unidad de acción internacional de los comunistas con la ideología marxista leninista como bandera. La defensa del legado de Enver Hoxha es un deber y ya es hora que volvamos a actuar juntos.

Sin más dilación vamos con el tema de hoy.

Introducción al debate

Antes de entrar en materia, Héctor realiza una introducción o resumen del texto que desarrollará a continuación, hay tres cosas que considero que deben ser comentadas, aunque sea de forma breve.

Primera cuestión: En palabras del autor, el objetivo del texto que estoy comentando es el siguiente: realizar “un breve análisis sobre las contradicciones en el pensamiento de Enver Hoxha y el Partido del Trabajo de Albania —a partir de ahora PTA—, centrándose en lo relativo a sus críticas a Mao Tse-tung y visualizando actitudes dogmáticas y oportunistas ubicadas fuera de todo contexto socialista científico.” (B. M., 2020)

Me temo que el texto no cumple con el objetivo que se marca el autor, se centra en su apuesta sobre la falsificación de citas, sin duda errónea, como desarrollaré más adelante, y luego expresa su opinión sobre algunos aspectos que son cuanto menos cuestionables. Todo esto no demuestra esas supuestas actitudes dogmáticas y oportunistas de Enver Hoxha, de hecho, al contrario, deja en evidencia las críticas que se suelen hacer por falta de precisión y veracidad.

En el desarrollo del PTA se cometieron errores, claro que sí, nosotros somos los primeros que analizamos esto e incluso tenemos documentos públicos valorando la experiencia. En 2017 escribí un artículo para la revista teórica del Partido titulado Algunos aspectos sobre la restauración capitalista en Albania [3], analizando algunos de esos errores por lo que se pudo reinstaurar el capitalismo. Si no se hubieran cometido fallos, Albania seguiría siendo socialista, pero no son los “errores” que sus críticos les achacan y desde luego sus críticas destructivas no van a ocultar el gran valor que tuvo la experiencia albanesa y la importancia para el movimiento comunista mundial que a día de hoy sigue teniendo Enver Hoxha.

Segunda cuestión. El autor afirma lo siguiente: “En esta crítica se demostrará que quien se erigió como paladín en la lucha contra el revisionismo utilizó su posición de manera deshonesta y dogmática, violando los principios más elementales de la ideología que decía defender.” (B. M., 2020)

Enver Hoxha no se erigió a sí mismo como paladín de nada, a él lo eligieron como líder principal del proceso revolucionario albanés, y por sus actos, por su política coherente fue reconocido por todo el mundo como el azote de los revisionistas. No fue solo por sus palabras o por la imagen que proyectaron sus seguidores, fue por sus actos, por su valiente y firme política de confrontación con todos aquellos que traicionaron la ideología del marxismo leninismo.
Luchó contra todo tipo de revisionismo: kruchovistas, titistas, maoístas, aventureristas de izquierda, eurocomunistas, etc. A la vez que prestó apoyo a revolucionarios de otros países, como por ejemplo al PCE(ml) [4] en España.

Enver Hoxha se mantuvo fiel al marxismo leninismo toda su vida, fue un revolucionario ejemplar y tenemos mucho que aprender de su legado político.

Tercera cuestión. El autor enuncia lo siguiente: “Sirva el siguiente texto para verificar que las figuras de Hoxha y el PTA trataron de ganar prestigio a costa de Mao Tse-tung mediante la distorsión de la realidad, la manipulación de diversas citas y la más descarnada mentira”. (B. M., 2020)

¿Ganar prestigio a costa de Mao o tener relación con China porque le convenía para conseguir las condiciones materiales para posteriormente poder garantizar la continuidad del socialismo? ¿Ganar prestigio? ¿Qué prestigio podía darle Mao a Hoxha? Parece que a los críticos de Enver se les olvida que los albaneses expulsaron a los fascistas italianos (Partido Comunista de Albania, 1974, pág. 22) del país y tras la nueva ocupación de los alemanes también les expulsaron (Partido Comunista de Albania, 1974, pág. 422) a estos con sus propias fuerzas, sin ayuda de nadie. Estamos hablando de un líder de una revolución victoriosa que fue capaz de triunfar e implantar el socialismo. ¿Quién les va a dar ese prestigio que cita Héctor? El prestigio se lo ganaron ellos solos sin ayuda de nadie.

Sobre la distorsión de citas hablaremos en el siguiente apartado refutando las acusaciones.

Sobre la supuesta manipulación de citas de Enver Hoxha y el PTA sobre Mao y el PCCh[5]

Es curioso observar a algunos críticos de Hoxha acusarle de lo que ellos hacen y que viendo sus pruebas al respecto sus afirmaciones se demuestran cuanto menos irrelevantes e infundadas.

El autor del texto afirma lo siguiente: “Desgraciadamente, la mayoría de los seguidores de Hoxha dieron por justas sus palabras sobre China sin analizar los hechos, y menos aún los textos originales en los que Mao Tse-tung desarrolló su teoría.” (B. M., 2020)

En penúltimo lugar y solo antes de la conclusión del presente estudio trataré las fuentes primarias de Mao para demostrar la falsedad de las afirmaciones de Héctor, pero antes creo que es necesario refutar determinadas acusaciones vertidas por él.

La primera y fundamental es su crítica por falsificar citas, acusación que me parece cuanto menos desafortunada y errónea. Afirma lo siguiente:

“Obsérvese las negritas de la cita anterior, las dos traducciones correctas y la parte más importante omitida a continuación para desenmascarar la tremenda manipulación.” (B. M., 2020)

Visto esta acusación, el lector puede pensar que hay una falsificación, pero nada más alejado de la realidad. Hoxha está parafraseando y coge un pequeño extracto para dar su opinión, cuestión que hacen todos los escritores, el autor de la crítica también. Hoxha tiene una amplísima obra analizando a China que no se sujeta con pinzas por hasta donde coge un fragmento de texto de Mao para explicarlo, su desarrollo es independiente a las ilustraciones con citas que haga, él conoció la realidad China con Mao y la analiza de forma certera. Se puede estar de acuerdo o no, pero estas afirmaciones son infundadas. Parafrasear o usar una parte determinada para exponer algo no es falsificar.

Añade esto además posteriormente: “Enver Hoxha, no sólo mutila los textos para dar forma a sus mentiras, sino que llega al límite de creerse sus propias patrañas obviando y dejando de lado la verdad en los hechos históricos acontecidos en China y los informes de la Komintern al respecto.” (B. M., 2020)

De forma posterior detallo las cuestiones tanto de la Komintern como de Stalin sobre China y las posiciones de Mao, pero adelanto ya que lo que afirma Héctor es falso. El subjetivismo alejado de la realidad que se vivió en China es manifiesto por parte de este autor. Como ya he dicho, él mismo usa citas para mostrar determinadas cuestiones y reforzar sus posicionamientos, está acusando a Hoxha de algo que hace él y, a diferencia de Hoxha, él sí está emborronando la cuestión para que prevalezca la mentira.

Hay una crítica que realiza que me parece una de las más absurdas de todas y es la obsesión que tiene con que Hoxha usara puntos suspensivos para no reproducir un texto completo y solo las partes que él quería resaltar. De hecho, lo dice en varias ocasiones: “Algunos se preguntarán por el contenido que Enver Hoxha deja sin rellenar utilizando unos puntos suspensivos…” (B. M., 2020)

Esta crítica es un sinsentido, ¿qué más da si pone puntos suspensivos y si resalta o no determinadas partes si muestra de dónde lo ha sacado? ¿Si el lector puede ir directamente a la fuente original qué más da que ponga puntos suspensivos? De verdad que me parece un absurdo, sin valor ninguno, pero he querido señalarlo porque por lo que parece con la lectura de su texto está claro que para él es un pilar para su argumentación, un pilar de madera carcomido, medio hueco y a punto de caerse, pero creo que es importante darle la puntilla.

La segunda cuestión a tratar es lo de las traducciones acreditadas:

“Como la argumentación en torno a citas se está convirtiendo en algo tedioso, desde aquí se invita a los lectores a cotejar las referencias en la obra «El Imperialismo y la Revolución» de Enver Hoxha con las traducciones autorizadas. Podemos hallar decenas de ejemplos en los que la traducción es incorrecta o en los que Hoxha mutila a propósito las palabras de Mao Tse-tung para emprender ataques contra él”. (B.M, 2020)

¿Traducciones autorizadas por quién? Eso es lo primero que habría que valorar, porque por esa regla de tres me gustaría ver también las traducciones autorizadas de determinados críticos a la experiencia albanesa y sus líderes. Como veremos más adelante, para realizar sus críticas les valen fragmentos de dudosa procedencia, incompletos y que curiosamente no nos los pueden facilitar. Es ver la paja en el ojo ajeno y no ver la viga en el propio.

Hay que ser serios, todas las traducciones, y más si son de libros antiguos, contienen errores, pensar que, de una docena, o incluso de dos, de erratas es que hay un plan maligno de Hoxha para atacar a Mao me parece en extremo conspiranoico. Mao facilitaba el poder atacarle con su desviacionismo ideológico público y su actuar contrarrevolucionario en la práctica. No hay ninguna necesidad por parte de nadie de “cambiar” traducciones. Seamos serios, si se quiere acusar de algo que se muestran evidencias, no interpretaciones subjetivas que rallan lo conspiranoico con los que defienden el terraplanismo.

Acusaciones de apoyar el XX Congreso en base al texto o a supuestas modificaciones del Informe de actividades del Comité Central del Partido del Trabajo de Albania en el III Congreso del PTA

Se armó mucho revuelo en redes y en grupos de debate cuando un grupo de personas, entre las cuales se encuentra el autor del texto que estoy contestando, basándose en una supuesta versión en francés del tomo II de las obras escogidas de Enver Hoxha de una parte del informe que da nombre a este apartado, acusan de haber apoyado en un principio el XX Congreso del PCUS y de haber cambiado posteriormente las obras escogidas.

En primer lugar, decir que eso lo hace todo el mundo, se llama sacar nuevas ediciones, de hecho, en las que existen en castellano, aunque ellos no se hayan dado cuenta se ve la modificación, más que nada porque hay un añadido, una nota extensa posterior explicando todos los sucesos, obviamente esa nota no existía en la primera edición, ya que explica hechos posteriores.

Sobre su “prueba”, no mandan el texto completo, qué curioso que esté en francés y sea de dudosa procedencia. De todas formas, aun en el caso que esas afirmaciones sean ciertas hay dos cuestiones que deberían analizar. La primera es lo que se explica en la propia nota de la cual voy a mostrar solo un extracto ya que es demasiado larga para reproducirla aquí.

“En todos los órdenes, el III Congreso decidió por unanimidad y sin la menor vacilación perseguir la línea marxista-leninista seguida por el Partido desde su fundación.

En aquellos momentos, nuestro Partido no podía expresarse públicamente contra las tesis del XX Congreso, porque tal modo de proceder no habría ido sino en favor de los enemigos del comunismo, quienes habían desencadenado un furioso ataque contra el marxismo-leninismo y el campo socialista, y porque el Partido del Trabajo de Albania no estaba aun enteramente convencido de que Jruschov y su grupo hubieran traicionado al marxismo-leninismo y tenía la esperanza de que la dirección soviética se diera cuenta de sus errores y los corrigiera. El Comité Central de nuestro Partido, al mismo tiempo, por vía partidaria había hecho conocer al Comité Central del PCUS su oposición y sus reservas acerca de las tesis del XX Congreso y la actividad revisionista de la dirección soviética.”   (Hoxha, 2015, pág. 501)

Más claro imposible, detallan por qué no confrontaron hasta la ruptura en 1961 en la conferencia de los 81 partidos y organizaciones obreras de Moscú. Tenían necesidades para su desarrollo económico y del país en sí, y tenían dudas sobre la naturaleza de lo que estaba sucediendo en el PCUS. Fue un error esto, sí, por supuesto, pero eso no significa que las acusaciones que se están vertiendo sean ciertas. Ellos demostraron en la práctica que preferían comer raíces antes que vender su independencia y sus principios. Aunque cometieran errores supieron rectificarlos y seguir la senda del marxismo-leninismo, cosa que no se puede decir de Mao ni de los que defienden sus posiciones.

De todas formas, en las obras escogidas pone bien claro que son extractos del informe, por lo que de nuevo las acusaciones de falsificación quedan retratadas como falsedades.

En segundo lugar hay que tener en cuenta que, a pesar de la ruptura producida en 1960, incluso en el memorable discurso[6]  que pronunció Hoxha [7] seguían teniendo posiciones que desde mi punto de vista fueron erróneos, de hecho, ellos mismos lo rectificaron posteriormente.

“Hay que señalar que, particularmente en los últimos tiempos, en el movimiento comunista internacional y en las relaciones entre algunos partidos han surgido profundos desacuerdos ideológicos y políticos, cuya agravación puede acarrear solamente daños a nuestra gran causa. Por eso, el Partido del Trabajo de Albania estima que, para avanzar unidos hacia huevas victorias, debemos criticar los errores y las manifestaciones negativas revelados hasta ahora y rectificarlos.”  (Hoxha, 1960)

Aquí todavía apuesta por la unidad con aquellos que ya habían traicionado el marxismo-leninismo, tenían esperanzas de redirigir la situación, cuando solo la ruptura con la nueva dirección del PCUS y sus seguidores abría oportunidades para reconstruir el movimiento comunista. Pero luego no solo lo rectificaron sobre el papel, sino que además lo llevaron a la práctica, cosa de mucho más valor que lo que hizo Mao, hundirse en la putrefacción reformista.

Los críticos de Hoxha creen que sus defensores defendemos el culto a la personalidad hacia él o que pensamos que fue un ser divino que nunca cometió un error. Esto no es así, pero tampoco es justo que se le achaquen cuestiones que no fueron culpa suya o que se le culpe de todos los errores que pudo cometer el PTA como partido. Enver Hoxha no era un dios, pero sí era un comunista ejemplar que nos legó grandes enseñanzas a todos los revolucionarios, que fue un ejemplo para nosotros y que a pesar de las difamaciones fue una persona autocrítica que supo rectificar de sus errores y siempre dirigirse por el sendero del marxismo-leninismo. En pocas palabras, fue un comunista ejemplar.

Por último, quiero mostrar otras fuentes para que el lector vea que las acusaciones sobre que Enver Hoxha apoyó las políticas de Kruchov son falsas, como prueba quiero recomendar al lector los informes de las reuniones de 1956[8]  y en especial del 12 de noviembre de 1960 [9] (Informe de la reunión de la delegación del Partido del Trabajo de Albania con los líderes del Partido Comunista de la Unión Soviética, 1960) en los que se puede apreciar que ya existían problemas y diferencias candentes que acabarían por explotar en diciembre de 1960 en la conferencia de Moscú.

¿Cómo es posible que le achaquen a Hoxha ser un mentiroso y apoyar de manera sincera a Kruchov cuando existen conversaciones como estas que lo desmienten? Pues es sencillo, estos críticos de Hoxha solo quieren embarrar la cuestión para atacar por atacar, no les importa lo que pasó en realidad, solo quieren darle coherencia a una argumentación que son todo falacias y mentiras.

Las obras escogidas de Hoxha están ahí, la transcripción de las conversaciones de los encuentros y toda la obra política que llevaron a la práctica también, es muy fácil comprobar todo lo que he afirmado, he puesto las fuentes, invito al lector a que vaya a mirarlas sin dejarse influir por falsificadores y difamadores de ningún tipo.

La lucha de clases dentro del socialismo según Hoxha y el PTA

Héctor B. P. critica lo que sea, para sus diatribas no le importará mentir, parafrasear de acuerdo a sus intereses y falsificar, justo lo que acusa él de hacer a Hoxha, curioso cuanto menos. Además, realiza juicios sumariales sin molestarse en comparar con otras experiencias socialistas, si lo hiciera sus argumentaciones quedarían en nada, un buen ejemplo de todo esto son sus posiciones sobre la lucha de clases dentro del socialismo por parte del PTA. Afirma lo siguiente:

“En primer lugar, y para aproximarnos al pensamiento de Enver Hoxha en esta materia, cabe analizar cuál es la caracterización de clase dentro del socialismo que éste y el PTA hacen mediante la Constitución de su propio país. En el artículo 16 de la Constitución de la República Socialista Popular de Albania de 1976 se establece lo siguiente:

«En la República Socialista Popular de Albania no hay clases explotadoras. La propiedad privada y la explotación del hombre por el hombre han sido liquidadas y están prohibidas». (Constitución República Socialista Popular de Albania, 1976).

Independientemente de toda la jurisprudencia y los formalismos que el PTA quisiera utilizar, asegurar esto es una auténtica barbaridad ya que la erradicación de la explotación del hombre por el hombre y las clases sociales no sólo se da cuando los medios de producción han sido tomados por el proletariado. En Una Gran Iniciativa, Lenin aseveró que, para que la explotación y las clases desaparezcan no basta con eso, ya que hay que terminar con las diferencias entre la ciudad y el campo, así como resolver la contradicción entre el trabajo simple y el trabajo complejo.” (B. M., 2020)

Como no tiene en donde agarrarse para realizar esta crítica lo hace a la desesperada comparando con la URSS, ahora mostraré qué decía al respecto la constitución soviética de 1936, y lanzando un dardo con respecto a la cuestión del campo y su relación con la ciudad.

¿Cuántas veces habla esa constitución albanesa de la cuestión agraria y de cómo debe ser y ha sido su desarrollo[10]?  ¿En cuántos textos y publicaciones desarrolló esta cuestión Hoxha? ¿Acaso no llevaron a la práctica una gran transformación del campo? Cualquiera que conozca bien la experiencia albanesa sabe que en decenas de ellos (PCA, 1948), incluidos los documentos del I Congreso donde se deja más que clara la cuestión, y no hablamos de un documento de 1976 como el que presenta Héctor (en el cuál también se desarrolla) sino de los propios documentos del propio I Congreso[11], de los inicios del socialismo en Albania.

Lo del trabajo simple y complejo más de lo mismo, que me demuestren que no es una cosa que se desarrolló ampliamente en Albania.

De todas formas, en sus críticas ciegas a Albania se le ha olvidado comparar ese artículo de la constitución de Albania en el que se habla del socialismo con, por ejemplo, la constitución soviética de 1936, la llamada constitución de Stalin. Recuerdo que su calificativo para ese artículo ha sido el de barbaridad.

Aquí está el artículo de la constitución soviética de 1936 que trata esta misma cuestión:

Artículo 4.La base económica de la URSS son el sistema socialista de economía y la propiedad socialista de los instrumentos y medios de producción, afirmados como resultado de la supresión del sistema capitalista de economía, de la abolición de la propiedad privada de los instrumentos y medios de producción y de la anulación de la explotación del hombre por el hombre.” (URSS, 1936)

Vaya, resulta que lo mismo soy un malpensado y se refiere a que es una barbaridad de preciso, de bueno o de coherente. Fuera bromas, en Albania, al igual que en la URSS, el modo de producción fue el socialismo, existió una dictadura del proletariado que hizo lo imposible por acabar con los defensores del capitalismo. Afirmar lo contrario es estar ciego a nivel político o tener muy malas intenciones.

Muchos de los defensores de estos posicionamientos luego afirman que, en China, en pleno siglo XXI viven bajo el socialismo, o en Corea del Norte, ver para creer. Parece que no tienen claras las nociones básicas de lo que es y no es socialismo.

El autor del texto que respondo además usa esta cita para criticar a Albania y el PTA:

“Se sabe que las clases explotadoras han aparecido en la historia junto a la aparición de la propiedad privada sobre los medios de producción, y que existen mientras exista esta propiedad. En el socialismo, con la liquidación de la propiedad privada y el establecimiento de las relaciones socialistas de producción en la ciudad y el campo, las clases explotadoras como tales son liquidadas, y junto con ellas también desaparece la explotación del hombre por el hombre. Durante un tiempo sólo perduran sus remanentes individuales, pero no llegan a constituir una clase en sí misma, ya que ahora están privados de todo poder político y de los medios de producción. (Çami, 1980). [14]” (B. M., 2020)

¿Cuántos textos hay de Stalin o incluso de Lenin hablando de estas cuestiones en un sentido similar? Está diciendo que en el socialismo con la socialización de los medios de producción las clases explotadores son desposeídos de su propiedad, ya no pueden seguir explotando, ya no son la clase dominante en el poder y dueña de los medios de producción.

Obviamente no desaparecen mágicamente, quedan remanentes incluso organizados, en caso contrario no se producirían intentos inmediatos o a corto plazo para restaurar el capitalismo desde el interior del país. Esos reaccionarios tienen bienes en el extranjero, el apoyo de la burguesía y la reacción internacional y por supuesto existe economía en negro y la mafia  no ha desparecido del todo en ninguna experiencia socialista. Hay que entender las cosas como un proceso, estos ejemplos no son lo dominante, no es lo general o mayoritario, son excepciones, restos que con el desarrollo del socialismo van limitándose hasta desaparecer.

En la propia constitución soviética de 1936 se habla de la propiedad cooperativa (URSS, 1936, pág. 1 artículo 5), pero con el desarrollo del socialismo se apostó por beneficiar la propiedad estatal, con el avance del socialismo toda la propiedad debía de ser estatal, es decir socializada, de todo el pueblo.

Es una cuestión de tiempos y desarrollo del socialismo, pensar que solo por eso no hay socialismo es caer en el más burdo idealismo. De todas formas, no hay que entender el marxismo como un dogma, aunque en un texto se excedieran en su triunfalismo creo que es bastante injusto realizar una crítica destructiva negando que construyeron el socialismo, hay que ser serios y justos en nuestras valoraciones. 

La represión contra los comunistas albaneses por parte de Hoxha

Según leía este apartado, en mi cabeza empezó a sonar la música melodramática de los documentales de Stalin de la BBC, la música es un poco más estridente que en Canal Historia, hay que tener en cuenta que tienen que subir el nivel para hablar de los trillones de muertos inventados del comunismo y la represión ficticia en general. Muestro un pequeño fragmento, pero que se repite varias veces a lo largo de todo el texto.

“Si hay una particularidad por la cual podemos definir a Hoxha es por su intolerancia a las críticas. Jamás supo asumir ningún tipo de divergencia, hasta el punto de liquidar a sus mejores colaboradores, incluyendo a economistas de alto nivel, ministros, etc.” (B. M., 2020)

En primer lugar, lo dice alguien que defiende a China ya no solo en la época de Mao (aviones sospechosos que se estrellan, la guardia roja apaleando a los miembros del partido que se le oponían durante la Revolución Cultural, fusilamiento de “enemigos del pueblo”, etc.), sino que además es defensor de la China actual (cámaras de reconocimiento facial, encarcelamiento de opositores comunistas, etc.) y a pesar de todo esto tiene el valor de hablar de represión…

La cuestión es a quién se reprime y por qué, en Albania se reprimía a traidores y contrarrevolucionarios, lo cual me parece correcto, en China están en el poder y se reprime a revolucionarios.

De hecho, pone el ejemplo de Koçi Xoxe, que es el peor ejemplo que podía poner para defender sus planteamientos.Según Héctor, el traidor de Xoxe solo quería plantear la unidad con Yugoslavia de forma amistosa. La realidad fue muy distinta a este idílico y falso relato.

Koçi Xoxe trabajó a espaldas del comité central del partido con agentes extranjeros (Instituto de estudios marxistas-leninistas adjunto al CC del PTA, 1971, pág. 316) para dar un golpe de Estado en Albania y forzar la situación incluyendo una invasión militar. Cualquier persona racional ve en esta situación una traición, y en situaciones de guerra la traición a la patria se paga con la vida.

Me hace gracia que hable de Yugoslavia como si fuera un paraíso socialista cuando Tito, aparte de convertirse en un servil del imperialismo americano y ser un revisionista recalcitrante, depuró a cientos de miles de camaradas honestos, creó campos de concentración para ellos como el de Goli Otok (Hoxha, Yugoslav “self-administration” a capitalist theory and practice, 1978, pág. 15) y encarceló a aquellos líderes que podían hacerle sombra y oponerse a sus desmanes.

He de recordarle con respecto al funcionamiento del Partido Comunista una frase que dijo Stalin y que además llevó a la práctica: “El partido avanza depurándose”. En Albania fueron unos dignos continuadores de las políticas y actuaciones de Stalin.

Algunas cuestiones tratadas por Héctor B. M. y de uso habitual entre anticomunistas

• Crítica a Stalin:

Me parece cuanto menos increíble que alguien tenga el valor de decir, como se dice en el texto, que Stalin pensaba como Mao sobre la revolución en China y a la vez afirmar que se equivocó, tanto él como la Komintern, en cuanto a sus posicionamientos.

“Es más, la historia nos demuestra que grandes maestros del socialismo científico como Stalin se equivocaron en algunos de sus análisis y posteriores directrices, idealizando situaciones en base a los informes que les llegaban de mano de sus colaboradores.” (B. M., 2020)

Diría que el autor no ha leído los textos de Stalin sobre la cuestión china o analizado la realidad de lo que pasó y que fueron los cimientos del problema agravado que existe hoy en china, pero cita una de ellas, a lo cual no sé cuál es la intención del autor, exceptuando la falsificación de fuentes de la que acusa a otros de realizar.

Stalin define las etapas de la revolución china y explica a la perfección como fue el paso de la burguesía del Kuomintang a la reacción (Stalin, 2014, pág. 301), como se produce el cambio de una etapa a otra de la revolución desmontando las posiciones idealistas de Mao sobre que solo era la traición de una camarilla reaccionaria. Mao no entendía las etapas de la revolución de una forma correcta.

Además, hay que tener en cuenta que, por influencia de la Komintern, Mao perdió el mando del partido en 1932, ¿si de verdad apoyaba a Mao por qué pasó esto? La respuesta es clara, Héctor está equivocado y la realidad histórica así lo demuestra.

A finales de 1932, el presidente Mao perdía el mando del Ejército rojo, y Wang Ming podía aplicar su línea militar: la guerra de posiciones y la ocupación ‘hasta el fin’ de posiciones claves. El presidente Mao y otros miembros del partido tenían éxito después de una oposición larga, a obtener la convocatoria de una Conferencia ensanchada por el Buró Político del C.C. (Comité Central) del Partido 80 en enero de 1935 en Zunyi, en la provincia de Guizhou. Esta Conferencia apartaba la línea oportunista ‘de izquierda’ y establecía la posición dirigente del presidente Mao”. (Una Comprensión Básica del Partido Comunista de China, 1974)

Mentira sobre la larga marcha:

“El posterior aventurerismo de Wang Ming y su facción —los 28 bolcheviques— derivó en una aplastante derrota del movimiento popular en manos del ejército de Chiang Kai-shek. Tras la derrota, los líderes del PCCh, encabezados por Mao y Zhou Enlai organizaron lo que conocemos como La Larga Marcha.” (B. M., 2020)

De nuevo nuestro crítico de Hoxha vuelve a expresar algo erróneo a nivel histórico. En primer lugar, le echa la culpa a los conocidos 28 bolcheviques, aquellos que se formaron en la URSS de Stalin y desbancaron a Mao del poder durante algunos años, de la derrota que sufrieron los comunistas contra sus enemigos del Kuomintang, como si esto no fuera fruto de los errores previos del propio Mao y de las difíciles circunstancias que se vivían.

Como demuestra la cita del apartado anterior la larga marcha fue iniciada por los 28 bolcheviques en 1934, pues Mao no recupera el poder hasta la conferencia de Zunyi en 1935, por lo que atribuirle el inicio de la larga marcha a Mao es mentir, o falsificar como le gusta decir a nuestro crítico Héctor.

• Sobre la existencia de varios partidos:

“Asimismo, Hoxha critica la existencia de diversos partidos sometidos bajo el liderazgo del PCCh en la política China. Hoxha trata de desconocer el hecho histórico de que en el campo revolucionario hubo países en los que varios partidos patriotas se encaminaron del lado de partidos comunistas con el fin de proseguir hacia el socialismo.” (B. M., 2020)

Tuve que leer dos veces el texto para darme cuenta de que no era una imaginación mía, obviamente ha habido procesos revolucionarios en los que ha habido más de un partido en los momentos iniciales, pero con el tiempo y el desarrollo de la revolución estos desaparecieron en favor del Partido Comunista.

Pretender que en una dictadura del proletariado permanezcan varios partidos, que además representan supuestamente a clases distintas o como en el caso de Corea del Norte intereses religiosos es cuanto menos irreal y, por supuesto, profundamente anticomunista. Parto de la base de que los lectores conocen mi posición sobre Corea del Norte, la cual no es ni por asomo socialismo, pero eso es otra cuestión diferente a la que estamos tratando hoy.

Héctor habla del ejemplo de la RDA, pero este ejemplo se enmarca en el caso que he afirmado sobre los momentos iniciales de desarrollo, además, hay que tener en cuenta que era territorio liberado a los nazis y en disputa con las potencias occidentales, por lo que la afirmación de que es lo normal o compararlo con la situación de China es cuanto menos intentar falsear la realidad.

Las críticas de Hoxha sobre el carácter burgués de las apuestas de Mao fueron precisas y no hay más que ver la evolución que ha tenido China para darse cuenta de ello. La inclusión de la burguesía en el proceso va en contra de los principios del marxismo-leninismo y en detrimento de la revolución socialista.

La mafia en Albania y otras argumentaciones anticomunistas

Héctor afirma lo siguiente:

“En Albania, muy a nuestro pesar, las bandas criminales siempre estuvieron presentes, las contradicciones entre el campo y la ciudad eran de una magnitud brutal, y tanto intelectuales como militares del alto rango formaron una elite que no sólo decidía el destino de los proletarios, ¡también vivía a su costa!” (B. M., 2020)

No sé si es un chiste o está poniendo a prueba al lector, pero me cuesta creer que alguien pueda afirmar tamaña mentira y hacer como si no hubiera pasado nada. La mafia y las costumbres reaccionarias como por ejemplo el derecho de venganza (Partido Comunista de Albania, 1974, pág. 23) fueron combatidos ya desde la época de la fundación de la I Brigada de combate contra la ocupación fascista italiana, ya no hablemos durante el desarrollo del socialismo. El derecho de venganza fue prácticamente eliminado y la mafia se redujo a límites impensables antes de la llegada de los comunistas al poder, de hecho, es impensable en la actualidad también.

La mafia también existía en la URSS en la época de Lenin y Stalin, y la economía en negro, aunque durante ese periodo se redujera como nunca, de hecho, es curioso que un defensor de la China actual hable de esto, cuando ese país está dirigido por burócratas revisionistas. Es de risa que él hable de burocracia y vividores a costa del pueblo cuando la totalidad de los dirigentes de China son así, mientras que en Albania no, solo hay que hacer un repaso del comité central del PTA para darse cuenta de que los traidores como Ramiz Alia fueron una minoría, cosa que no se puede decir de su “paraíso socialista”.

En todo lo relacionado con la mafia ya se puede oler el pútrido aroma a propaganda anticomunista, parece que su fuente es el libro negro del comunismo como poco, con veracidad cero por supuesto, es curioso que cite mucho pero justo de esto no. Pero hay un punto en que el crítico pro Mao cae en la línea argumental de los documentales anticomunistas de Canal Historia sobre Stalin con música dramática:

“En 1980 —fecha de la publicación del número dos de Albania Hoy— las condiciones de vida en el país eran absolutamente desiguales entre el campo y la ciudad, Albania era el país más pobre de Europa y se hallaba en medio de una crisis política que fue zanjada mediante una depuración masiva dentro del Partido, en la cual los aduladores incapaces de hablar con sinceridad a Hoxha se hicieron con el poder, mientras que aquellos que osaban plantear reformas para salir del agujero acaban enterrados en fosas comunes y acusados de formar parte del espionaje extranjero. Más adelante nos centraremos en las diversas purgas de Hoxha.” (B. M., 2020)

¿Cómo era Albania antes de llegar Hoxha al poder? Territorio ocupado por los fascistas, no era ni un país. Sin embargo, gracias al esfuerzo y dirección del PTA lograron convertirse en un país soberano, socialista y solidario con todo aquel que precisara su ayuda.

Muchos critican a Albania por ser un país agrario, pero no se dan cuenta de que fueron capaces de desarrollar la tecnificación y el cooperativismo, que desarrollaron planes industriales (Hoxha, Con Stalin, 2016, pág. 187) que hicieron avanzar al país y colocarlo en el mundo. ¿Cuáles son sus datos para analizar Albania? ¿Lo que decían El País u otros medios anticomunistas?

Es muy fácil repetir como loros que era un país menos desarrollado que las democracias europeas o países con un potencial y ayuda extranjera mayor, pero me gustaría que me respondieran a algunas preguntas: ¿En Albania se pasaba hambre? ¿Había gente que viviera bajo condiciones de pobreza extrema? ¿Cuáles eran los datos de alfabetización antes de su llegada y después? ¿Cuál fue la diferencia o desarrollo en cuanto a nivel industrial? ¿La cuestión de la inmigración masiva y la creación de la diáspora [12] fue cuando se restauró el capitalismo o durante la etapa socialista?

Es fácil averiguar la respuesta a estas preguntas, la realidad es que hubo un avance significativo en todas las áreas de desarrollo durante el periodo socialista, entiendo que la realidad va en contra de sus apuestas teóricas, pero las cosas son así, la realidad acaba imponiéndose a los subterfugios. El ejemplo de la inmigración es el más sangrante, pues en la época de Hoxha se redujo más que en ninguna época anterior o posterior. De hecho, estaba prohibida y se veía como una traición a la patria, hasta las fuentes burguesas y anticomunistas lo dejan claro (Migration Policy Intitute, 2015).

Algunos ejemplos que muestran la esencia ideológica de Mao

Escribí hace bastantes años un libro analizando a Mao y el PCCh titulado Desmontando a Mao, en él trato todas estas cuestiones, pero a los simpatizantes de Mao sé que no les va a valer, me van a acusar de falsificador por usar textos, entre otros, de Hoxha. Por este motivo, y antes de seguir desarrollando mi crítica al texto de Héctor, me he tomado la molestia de buscar varias citas, a modo de ejemplo, para ilustrar las posiciones erróneas y revisionistas de Mao en sus propias obras, para que luego no me acusen de usar interpretaciones de otros.

Creo que es necesario realizar un pequeño apartado analizando algunos fragmentos de obras de Mao para dejar claro que para ver el carácter revisionista y anticomunista de Mao no hace falta leer a Hoxha, basta con abrir sus propias obras y leerlas para darse cuenta de su esencia reaccionaria.

• Defensa de Mao del XX Congreso y lo que vino después:

“Nosotros también les apoyamos a ustedes, de igual forma que al resto de partidos hermanos. En el mundo de hoy, el frente marxista y comunista permanece unido, ahí donde la revolución ha tenido éxito como donde no la ha tenido aún. Sin embargo, hubo momentos en que no estábamos tan unidos, hubo tiempos en que los dejamos solos. En el pasado, nosotros hicimos caso a las opiniones del Buró de Información. Y aunque no tomamos parte en los asuntos del Buró, era difícil no respaldarlo. En 1949, el Buró los condenó como carniceros y fascistas tipo Hitler, y nosotros nos quedamos callados sobre la resolución que los condenaba, incluso en 1948 publicamos artículos criticándolos a ustedes. En retrospectiva, no debimos haber hecho eso; debimos haber discutido el asunto con ustedes: si algunos de vuestros puntos de vista eran incorrectos, debimos haberles permitido practicar la autocrítica; no había necesidad de apresurarse en la controversia, como lo hicimos. Lo mismo es verdad con respecto a nosotros: si ustedes discrepan de nosotros, deben hacer lo mismo, es decir, adoptar el método de persuasión y consulta”.  (Tse Tung, 1956, pág. 195)

Como solo la he encontrado en inglés muestro también la cita original de la que se ha extraído la traducción:

“Of course we, too, have supported you and all other fraternal parties. Now the Marxist-Leninist Communist front is united, whether in places where victory has been won or in places where victory has not yet been won. There were times when the parties were not united. In certain respects we let you down. We went along with the views of the Information Bureau. Though we did not join that bureau, it was difficult for us not to support it. In 1949, when the Information Bureau branded you butchers and Hitlerites, we did not express our attitude on the related resolution of the bureau. In 1948 we published an article criticizing you. In fact, we should not have taken such an approach, but should have consulted with you. If some of your views were wrong, we could have discussed them with you, let you make self-criticism, and avoided being in such a hurry. Conversely, if you have a disagreement with us, you can also take this approach, the approach of consultation and persuasion.”

Se puede apreciar a la perfección que esos tiempos oscuros de los que habla no son otros que los años en los que estaba Stalin al frente de la URSS y que posteriormente, cuando han cambiado las cosas con Kruchev, las cosas son magníficas, para ellos la lucha ideológica con los nuevos revisionistas se basa en el respeto y la conciliación.

Conciliación con el revisionismo titista

“Hubo, sin embargo, otro factor que nos impidió responderles: los amigos soviéticos no querían que tuviéramos relaciones diplomáticas con ustedes. Pero ¿China era un estado independiente? Por supuesto, sí. Y si éramos un Estado independiente, ¿por qué seguimos sus instrucciones? Mis camaradas, cuando la Unión Soviética nos pidió seguirlos en ese momento, fue difícil para nosotros oponernos. Se hizo eso porque en ese entonces había algunas personas que decían que había dos Titos en el mundo: uno en Yugoslavia y el otro en China”  (Tse Tung, 1956, pág. 196)

Algunas personas que no podían tener más razón, de hecho, denunciaron el acercamiento de Yugoslavia a Estados Unidos, que fue seguido en unos años por el que se produjo con China en la época de Nixon.

Tito comenzó las labores de zapa ya en la época de Stalin, de ahí que no formara parte de la Kominform. Mao corrió a reconciliarse con él en cuanto el movimiento comunista internacional se debilitó.  Para Mao la Komintern había sido un corsé que no le permitió realizar las bajezas políticas y desvaríos que llevaría a cabo en las siguientes décadas.

Muestro la cita original en inglés:

“There was a reason why we did not respond to your recognition; namely, friends did not wish to see us establishing diplomatic relations with you. Then, one might ask: Wasn’t China an independent country? Of course, she was. Being independent, why should China listen to them? Well, comrades, at that time, when the Soviet Union put forward that opinion, it was difficult for us to disagree. At that time there was the allegation that there were two “Titos” in the world, one in Yugoslavia, the other in China.”

Sobre la Komintern, Stalin y su posición sobre China

“La línea de Wang Ming fue, de hecho, la línea de Stalin. Terminó destruyendo el noventa por ciento de nuestras fuerzas en nuestras bases y el cien por ciento de nuestras fuerzas en las zonas blancas. El camarada LiuShaoqi expuso esto en su informe al VIII Congreso del Partido. ¿Por qué, en ese informe, no se atribuyeron [las pérdidas], abiertamente, a la línea de Stalin? Hay una explicación. El Partido soviético podía criticar a Stalin, pero considerábamos que era inapropiado que nosotros lo criticáramos. Debíamos mantener buenas relaciones con la Unión Soviética. Quizá podremos hacer públicas nuestras críticas en algún momento en el futuro. Tiene que ser así en el mundo actual, porque los hechos son hechos. La Komintern cometió muchos errores en el pasado. Su etapa inicial y su etapa final no fueron tan malas, pero la etapa intermedia no fue tan buena: todo estuvo bien en vida de Lenin y cuando Georgi Dimitrov estuvo a cargo. La primera línea de Wang Ming dominó nuestro Partido durante cuatro años, en los que la Revolución china sufrió sus mayores pérdidas”.  (Tse Tung, 1956, pág. 196)

Vaya, esto refuta de forma completa la afirmación de Héctor B. P. sobre que Stalin tenía la misma posición que Mao sobre la revolución en China, y refutado para más inri por su idolatrado dirigente chino. La Komintern y Stalin se posicionaron en contra de los desvaríos políticos y el desviacionismo ideológico de Mao, hasta el punto que fue relevado como dirigente del partido durante años.

La crítica a Wang Ming, como se puede apreciar en este extracto, es la crítica a Stalin. Añado de nuevo la cita original en inglés:

“In the past Wang Ming’s line was in effect Stalin’s line, which caused the loss of 90 percent of our forces in our base areas and 100 percent of our underground forces in Kuomintang-controlled areas. This was mentioned in Comrade Liu Shaoqi’s Report to the Eighth National Congress of our Party. Why didn’t we point out publicly that Wang Ming’s line was Stalin’s line? There was a reason too. The Soviet Union could criticize Stalin, but it would not be so good for us to criticize him. We should maintain good relations with the Soviet Union. Maybe, after some time, this point can be made public.

World affairs are always like this, facts are facts. In the past many wrong things were done by the Third International, which was possible in its initial and last periods, but no good in its quite long middle period. It was good when Lenin was alive, and relatively good when Dimitrov was in charge. The first time Wang Ming’s line ruled for four years in the Chinese Party, and it caused the greatest damage to the Chinese revolution.”

Posiciones interclasistas con respecto a la revolución socialista. El campo y la ciudad

“El campo, y sólo el campo, es la vasta zona donde los revolucionarios pueden marchar hacia la victoria final. Es por ello que la teoría del presidente Mao Zedong sobre la creación de bases revolucionarias en las zonas rurales y la utilización del campo para rodear las ciudades ejerce una fuerza de atracción cada vez mayor sobre los pueblos de esas zonas. Mirado el mundo en su conjunto, la América del Norte y la Europa Occidental pueden ser llamadas las “ciudades del mundo” y Asia, África y América Latina, sus “zonas rurales” (…).

La causa de la revolución mundial dependerá, en fin de cuentas, de la lucha revolucionaria de los pueblos de Asia, África y América Latina, que representan la mayoría abrumadora de la población mundial. Por lo tanto, los países socialistas deben considerar como su deber internacionalista el apoyar la lucha revolucionaria popular en Asia, África y América Latina”  (Biao, 1966, pág. 51)

Este fragmento de texto no es de Mao, es de Lin Biao, del año 1966, de cuando todavía era uno de los lugartenientes del “Gran Timonel”, es de antes de que se encargara de él mediante un oportuno “accidente” de avión. Luego era Hoxha el que liquidaba a sus adversarios, debe ser que el caso de Lin Biao, junto al de tantos otros, se le ha olvidado a Héctor y a otros críticos de la experiencia albanesa. De todas formas, me ha parecido bien introducirlo para que se vea su mala concepción de la cuestión del campo y de la ciudad y también para que el lector observe que ya antes del desarrollo de la teoría de los tres mundos ya se defendían posiciones interclasistas y de conciliación de clases en determinadas regiones. Lo de que la clase obrera debe tener la hegemonía y dirección de los procesos revolucionarios brilla por su ausencia en las posiciones defendidas por Mao y sus seguidores, aunque usen citas antiguas para intentar defender lo injustificable no engañan a nadie, hay una extensa obra teórica y práctica de Mao que demuestran lo contrario.

Sobre el Kuomintang y la incomprensión de Mao de las etapas de la revolución

Ya hemos visto lo que opinaba Stalin sobre el Kuomintang, ahora quiero mostrar la posición de Mao:

“Esta revolución acabó en derrota porque en 1927 la camarilla de reaccionarios del Kuomintang, que era entonces nuestro aliado, traicionó la revolución; porque por entonces las fuerzas combinadas por los imperialistas la camarilla reaccionaria del Kuomintang entonces era demasiado poderosa”  (Tse Tung, 1965, pág. 178)

Como he dicho antes Mao parte de una incomprensión de las etapas de la revolución y de los aliados de la clase obrera en cada fase. No entiende que llegados a cierta fase de la revolución la burguesía nacional pasa a la reacción, no es una cuestión de camarillas como él defiende.

Muestro la cita en la versión original en inglés:

“This revolution ended in defeat because in 1927 the clique of reactionaries in the Kuomintang, which was then our ally, betrayed the revolution; because the combined forces of the imperialists and the reactionary Kuomintang clique were then too strong”

•Concepción filosófica errónea

Engels habló de tres categorías, pero, en lo que se refiere a mí, hay dos de estas categorías en las cuales no creo. La unidad de lo contrario es la ley más fundamental. La transformación de la calidad en cantidad, y a la inversa, no es nada más que la unidad de la calidad y de la cantidad consideradas como contrario. En cuanto a la negación de la negación, esto no existe en absoluto.

La yuxtaposición sobre el mismo plan de la transformación de la calidad en cantidad y a la inversa, de la negación de la negación, y de la ley de la unidad de lo contrario, es de ‘triplismo’, esto no es el monismo. (…); No existe nada tal como la negación de la negación. Afirmación, negación, afirmación, negación. (…). En el desarrollo de las cosas: cada eslabón en la cadena de los acontecimientos es a la vez afirmación y negación”.  (Tse Tung, 1974)

Mao fue incapaz de romper con sus influencias filosóficas orientales e idealistas premarxistas, así creo una filosofía cíclica, en cierta forma dual y por supuesto profundamente antidialéctica. La cual aplicada al partido llevó a la destrucción del PCCh, convirtiéndolo en el engendro revisionista y putrefacto que es en la actualidad.

En este fragmento deja ver a las claras sus análisis metafísicos sobre la dialéctica. Una vez más muestro la cita original en inglés:

“Engels spoke about the three categories, but I don’t believe two of them (unity of opposites is the most basic law; transmutation between quality and quantity is the unity of opposites between quality and quantity, but there is basically no negation of negation). To take the laws of transmutation between quality and quantity, negation of negation, and unity of opposites together is the trinomial, not the monistic theory. What is most basic is the unity of opposites. Transmutation between quality and quantity is unity of opposites between quality and quantity. There is no such thing as the negation of negation. Afirmation, negation, afirmation, negation… in the development of things, there is in each phase both afirmation and negation.”

Podría seguir durante decenas de páginas escribiendo sobre opiniones y apuestas de Mao erróneas y revisionistas en sus propios textos y discursos, pero creo que con estas que he expuesto queda más que claro que no hay falsificación de los escritos de Mao, yendo a los originales se puede apreciar la esencia reaccionaria de este autor. Que existan supuestos errores de traducción no significa que se esté falsificando nada, aquí el único falsificador del marxismo es el propio Mao.

Conclusión

Héctor B. P. afirma una cuestión que desde luego no puedo refutar, pero sí precisar. He decidido usar para esta ocasión los puntos suspensivos que tanto odia y que critica a Hoxha. Es la siguiente:

“…la política china se diferenciaba claramente de la albanesa…” Desde luego que no se pueden comparar Héctor, mientras la política China estaba movida por el oportunismo político, el socialimperialismo y el revisionismo más putrefacto, la de Albania estaba movida por el internacionalismo, la firmeza ideológica y la honestidad.

Enver Hoxha fue un ejemplo incluso ante las peores dificultades, fue un gran defensor del marxismo leninismo y supo ayudar a avanzar a Albania a cotas de desarrollo y progreso inimaginables anteriormente, la convirtió en un país soberano y socialista, que a pesar de su pequeño tamaño fue capaz de ponerse firme y no aceptar imposiciones de nadie.

Tanto mi partido, el PML(RC), como yo siempre reivindicaremos y protegeremos el legado revolucionario de Hoxha, del PTA y de la Albania socialista ante aquellos que quieren emborronar sus grandes y heroicas gestas con mentiras y difamaciones.

Defenderemos su legado revolucionario, desde aquí les doy una vez más las gracias por todas las enseñanzas que nos dejaron y sin las cuales nuestro proceso de construcción hubiera sido mucho más difícil. Nos han servido de guía en los momentos difíciles y su ejemplo revolucionario es parte fundamental en nuestra cultura militante y nuestra visión del partido. Continuaremos su obra, jamás caerán en el olvido.

¡Enver Hoxha Tungjatjeta![13]

¡Viva Albania socialista!

Roberto Vaquero

Publicado en la revista teórica del PML (RC) De Acero nº19

Bibliografía

B. M., H. (2020). Enver Hoxha y el PTA como paradigmas de la deshonestidad y el dogmatismo en su crítica a Mao. La Razón Comunista.

Biao, L. (1966). ¡Viva la guerra popular victoriosa! Pekín: Foreign Lenguages Press.

Hoxha, E. (1960). Discurso pronunciado en nombre del Comité Central del Partido del Trabajo de Albania en la Conferencia de los 81 Partidos Comunistas y Obreros en Moscú. Moscú.

Hoxha, E. (1978). Yugoslav “self-administration” a capitalist theory and practice. Tirana: «8 Nëntori» Publishing House Tirana. Obtenido de https://www.marxists.org/reference/archive/hoxha/works/ebooks/yugoslav_selfadministration_a_capitalist_theory_and_practice.pdf

Hoxha, E. (2015). Obras escogidas Tomo II Enver Hoxha. En E. Hoxha, Informe presentado ante el III congreso del PTA sobre la actividad del Comité Central del Partido del Trabajo de Albania. Templando el Acero.

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(1960). Informe de la reunión de la delegación del Partido del Trabajo de Albania con los líderes del Partido Comunista de la Unión Soviética. Obtenido de https://digitalarchive.wilsoncenter.org/document/117494

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Migration Policy Intitute. (10 de Septiembre de 2015). Embracing Emigration: The Migration-Development Nexus in Albania. Obtenido de https://www.migrationpolicy.org/article/embracing-emigration-migration-development-nexus-albania

Partido Comunista de Albania. (1974). Esperanza del Pueblo Terror del Enemigo. Tirana: Casa Editora Nentori.

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Tse Tung, M. (1956). Conversación de Mao Zedong con la delegación de La Liga Comunista de Yugoslavia, Beijing (China). En M. Tse Tung, Mao Zedong on Diplomacy (pág. 195). Beijing: Foreign Languages Press.

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Tse Tung, M. (1974). Talk on problems of phylosophy. En M. Tse Tung, Miscellany of Mao Tse-Tung Thought. Pekín: Foreign Languages Press.

URSS. (1936). Constitución soviética de 1936. Obtenido de https://www.marxists.org/espanol/tematica/histsov/constitucion1936.htm


Notas

[1]           Revista teórica del Partido Marxista Leninista (Reconstrucción Comunista), PML(RC).

[2]           https://www.larazoncomunista.com/post/6-6-enver-hoxha-y-el-pta-como-paradigmas-de-la-deshonestidad-y-el-dogmatismo-en-su-cr%C3%ADtica-a-mao

[3]           https://reconstruccioncomunista.es/revista-acero-no-4/

[4]           Partido Comunista de España (marxista-leninista)

[5]           Partido Comunista de China

[6]           Discurso pronunciado en nombre del Comité Central del Partido del Trabajo de Albania en la Conferencia de los 81 Partidos Comunistas y Obreros en Moscú.

[7]           https://universidadobrerablog.wordpress.com/2021/02/14/condena-al-xx-congreso-del-pcus-hoxha/

[8]           https://digitalarchive.wilsoncenter.org/document/119256

[9]           https://digitalarchive.wilsoncenter.org/document/117494

[10]          http://ciml.250x.com/archive/albania/spanish/conctitucion_spanish.pdf

[11]          Este informe existe por separado y también está en las obras escogidas de Enver Hoxha en el Tomo II.

[12]          La diáspora albanesa se produjo con la caída del socialismo y la inestabilidad que trajo la restauración del capitalismo. Cientos de miles de personas se vieron forzados a emigran por las circunstancias políticas y sociales.

[13]          Lema de los comunistas albaneses, significa “Larga vida a Enver Hoxha”.