El paradigma anti-Stalin

El paradigma anti-Stalin
agosto 12, 2021 By Paloma Historia

Existen muchos mitos en torno a la figura de Stalin, tanto es así que podemos hablar del «paradigma anti-Stalin».

Este paradigma es presentado por el historiador estadounidense Grover Furr, escritor de referencia sobre el tema. En uno de sus últimos libros, Stalin esperando… La verdad (Templando el Acero, 2021) desarrolla el concepto en respuesta al historiador Stephen Kotkin.

Según Furr, en la historiografía cualquier aspecto defendido sobre Stalin o su periodo en la Unión Soviética debe seguir una línea de desarrollo. Aquello que discrepa con esa línea cae dentro del paradigma anti-Stalin. Esto implica que los desarrollos fuera de esa línea son, automáticamente, «de locos», de personas que desconocen la materia, de totalitarios genocidas o asesinos de todo tipo de epítetos.

Sin embargo, toda barbaridad carente de verificación o evidencia, basada en falacias de autoridad, sobre la línea de Stalin es aceptada. ¿A qué se debe este halo de credibilidad? Al simple hecho de ser anticomunista e ir en contra de Stalin.

Lo que he descubierto ha sido una evidencia masiva de que una extraordinaria cantidad de mentiras han formado parte (y todavía forman parte) de los relatos de la historia comunista y política que disfrutan de un estatus prácticamente incontestable en los EE.UU. y en todo el mundo occidental, tanto entre los académicos como entre el público en general.

Es decir, lo que he descubierto es que lo local y particular o (utilizando una palabra pasada de moda pero indispensable, los “hechos”) no sólo pueden ser fetichizados y descontextualizados, sino también sencillamente inventados. Y esta falsificación (o para decirlo todavía con menos rodeos, esta mentira) puede pasar prácticamente inadvertida mientras concuerde con conceptos incuestionados pero ampliamente populares acerca del reduccionismo y el autoritarismo de izquierdas.

El discurso del anti-comunismo, por Grover Furr.

Historiografía y paradigma anti-Stalin

No importa, por tanto, que un autor tenga una determinada posición de búsqueda de la verdad de forma científica. Aunque dicho autor utilice metodologías objetivas para comprobar la veracidad de determinados aspectos de la historiografía, se desconsideran sus hallazgos.

Por el contrario, aquellos «grandes historiadores» (mainstream) que se amoldan al paradigma anti-Stalin y retuercen la realidad para ello son reconocidos.

titular periódico
Stalin fue peor que Hitler. Artículo publicado en El País.

Grover Furr entra dentro del primer grupo. Centra su actividad académica en atacar este paradigma. Por ello, en 2006, apareció en el libro Los profesores: los 101 académicos más peligrosos de Estados Unidos. Para un historiador, tal hecho puede suponer el fin de su carrera o una llena de persecuciones y criminalizaciones. No obstante, Furr continúa batallando para sacar a la luz la verdad sobre la época de Stalin. 

Furr no es el único. El periodista e historiador chileno Ricardo E. Rodriguez Sifrés también ha desarrollado el tema en las últimas décadas. Un ejemplo es su libro Stalin insólito (Templando el Acero, 2017) que presentamos en la Feria del Libro Marxista. 

Debido al paradigma anti-Stalin, este tipo de presentaciones reciben críticas y vetos en espacios públicos, incluso por «ayuntamientos del cambio».

Transcripción adaptada del vídeo «¿QUIÉN FUE STALIN? – Desmontando mitos», de mi canal.