La implantación del posmodernismo ideológico como pensamiento único del sistema, y la bancarrota de la izquierda ligada a este proceso, ha conllevado el surgimiento de pensadores políticos que, desde una posición de aparente rebeldía, utilizan su crítica a lo establecido para reivindicar una vuelta, literal, al pasado, e intentar deslegitimar conceptos como la lucha de clases marxista, cayendo en posiciones contrarrevolucionarias. Alain Soral, en su libro Comprender el Imperio. Mañana, ¿la Gobernanza global o la insurrección de las naciones?, nos da un buen ejemplo de todo ello. Aunque parte de su análisis sirve para comprender lo absurdo de las posiciones actuales de la izquierda respecto a las tradiciones, la identidad nacional o la familia, su crítica a lo que denomina como ‘luchismo de clase’, y hacia el comunismo en general, adolece de una incomprensión profunda de la teoría comunista y del desarrollo histórico que tuvo esta ideología en todo el mundo.

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