A vueltas sobre la prostitución

A vueltas sobre la prostitución
agosto 24, 2020 By Roberto Vaquero Actualidad


Desde hace un tiempo se ha puesto de moda en la sociedad, y especialmente en la izquierda, apoyar la regulación de la prostitución. Como si esta que está, surgida en base a la herencia, la propiedad privada y el patriarcado, pudiera entenderse como algo revolucionario o empoderante. Incluso dentro de lo que la gente entiende por feminismo la posición mayoritaria es la de la regulación, se ha llegado a agredir a mujeres por tener posicionamientos abolicionistas.

La dictadura de lo políticamente correcto continúa haciendo su trabajo, al igual que ataca a aquellos que defendemos una posición materialista y científica sobre el sexo y el género ahora también se lanza a criminalizar y aplastar a los que no estamos de acuerdo con una industria de muerte y explotación como es la prostitución.

Debido a la alienación que sufrimos, muchas personas han asumido el discurso de que es un trabajo como cualquier otro y que lo que deberíamos hacer es legalizarlo para acabar con las mafias ¡Como si legalizar algo conllevara la desaparición de las mafias!

A parte, por supuesto que las propias mafias que gestionan los burdeles son prácticamente legales, pueden hacer publicidad y suministrar sus servicios a la vista de todo el mundo. Esa gente es la que se va a hacer con el negocio cuando se legalice del todo.

La gente ilusa que afirma que una chica puede ejercer por si misma este “trabajo” de forma libre si se legalizara no ha entendido aún la ley de la competencia en el capitalismo, ni la concentración de capital, ni el dominio de los monopolios. Es algo impensable, solo una persona liberal, idealista y sierva del capitalismo podría defender una posición así, pero lamentablemente nos encontramos con gente que se autodenomina socialista, comunista, revolucionaria y defiende este tipo de posicionamientos.

El ejemplo de que sus políticas de regulación o legalización representan el mayor de los fracasos para el desarrollo de la sociedad está en Holanda. Allí la prostitución es legal desde hace muchos años: ¿Se ha acabado con la explotación? ¿El problema se ha resuelto? ¿Las mujeres trabajadoras viven mejor? ¿Culturalmente la sociedad ha mejorado? La respuesta es un no rotundo, el problema se ha acentuado.

Nosotros no somos idealistas, sabemos que aquellos que defienden el abolicionismo dentro del capitalismo están defendiendo algo imposible. Solo se podrá acabar de forma real con la prostitución cuando las condiciones materiales que han hecho posible que surja desaparezcan. Esas contradicciones solo se eliminarán con el cambio del modo de producción y de las relaciones sociales de producción, con el fin del capitalismo y la implantación del socialismo.

Esto no quita que debamos sentarnos a esperar como hacen muchos “comunistas” y “revolucionarios”, al contrario, debemos empezar la lucha ideológica, elevar la concienciación de la gente y por supuesto empezar a combatir a las mafias y aquellos que tienen unos posicionamientos que, en el fondo, a pesar de su retórica “transformadora” solo les hacen el juego a los mafiosos.

Somos conscientes de que el problema no se puede solucionar con las condiciones actuales, pero eso no significa que no tengamos que dar la batalla cultural e ideológica, dar ejemplo y reducir el problema al mínimo posible.

Nosotros apostamos por la lucha por la transformación de la sociedad, la contradicción principal es la que se da entre capital y trabajo, la lucha de clases sigue más vigente que nunca, por este motivo estamos en contra de parcializar las luchas, la lucha por los derechos de las mujeres está dentro de la lucha de clases, a través de la cual luchamos por una sociedad mejor, por el socialismo.

Últimas publicaciones